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martes, 2 de febrero de 2016

Como liderar personas extrovertidas y como liderar personas introvertidas (Infografia)



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miércoles, 6 de enero de 2016

6 estilos para ser un mejor líder en 2016




En estos tiempos un líder debe mostrar flexibilidad y, al mismo tiempo, firmeza para comandar un equipo. Aunque existen diferentes tipos de liderazgo, es necesario saber a cuál apegarse en el momento adecuado. Estos son seis estilos que puedes utilizar para ser un mejor líder el próximo año.

Un buen líder es aquella persona multifacética, que se adapta a los cambios en la empresa y de su equipo para sacar los mejores resultados. Hays, empresa especializada en reclutamiento y recursos humanos, comparte seis estilos que pueden ayudarte a ser un mejor líder en 2016.

Hoy se premia en las empresas a la gente que produce resultados inmediatos, no se le deja a la gente levantar la cabeza para mirar más lejos.

El director de marketing de una empresa global defiende marketing, el de finanzas defiende finanzas y el de ventas, ventas; y se les olvida que ellos están ahí porque son el pensamiento estratégico más importante de la compañía, que no son sólo representantes de su área, sino que tienen un pensamiento global sobre la empresa. Los líderes, en este sentido, deberán darse cuenta de que forman parte de un todo.

Para el año 2030 habrá cambiado la generación que predomine como fuerza de trabajo en las empresas. Los millennials serán los nuevos líderes y la generación Z será la que predomine en empresas y corporativos.

Estos son seis estilos de liderazgo para ser un mejor jefe:

1.    Comandante: 

Este es el estilo de liderazgo más negativo de todos y, por lo tanto, debe ser utilizado en situaciones graves o de crisis, ya que es muy útil cuando el equipo se está desintegrando y a punto de una ruptura absoluta, y en situaciones donde se quiere que una persona con carácter fuerte intervenga. Es una personalidad de liderazgo que ha estado de moda en los últimos años, y que sólo debe utilizarse como último recurso para restablecer la armonía en el equipo.

2.    Visionario: 

Cuando el negocio necesita innovarse para seguir siendo competitivo, entonces es recomendable tomar un enfoque visionario. Este método de liderazgo requiere de fuertes poderes persuasivos y empáticos, ya que tendrá que movilizar a su equipo alrededor de su visión. No es necesario ser demasiado imponente para conseguir que todo el equipo esté a bordo contra su propia voluntad, pero al mismo tiempo no debe ser demasiado democrático para asegurarse que se incorporarán a las prácticas que se tengan planeadas.

3.    Afiliativo: 

Este enfoque es útil al momento de utilizarse en un nuevo empleado. Tendrá que estar allí para ofrecer apoyo y una cálida bienvenida durante las primeras semanas, así se podrá tener un mayor impacto en lo que el empleado se incorpora al negocio. El estilo de liderazgo afiliativo también se puede utilizar para aconsejar a los miembros del equipo que están perdiendo motivación o para resolver problemas entre algunos miembros del equipo.

4.    Democrático:

Este estilo es el más utilizado. Se aplica regularmente al considerar una nueva iniciativa o, a veces, inclusive con un nuevo empleado, aunque siempre manteniendo que la persona debe tener la última palabra. Es importante que los empleados sepan que sus opiniones son de valor para la empresa, ya que esto ayuda a fortalecer la confianza y aplanar lo que a veces puede ser una jerarquía obstaculizadora.

5.    Guía: 

Predicar con el ejemplo es un método casi constante de liderazgo. Nunca hay que pedirle al equipo lo que uno es incapaz de hacer o incomoda. La mayoría de los equipos siempre replicarán la ética del trabajo y la eficiencia de las personas que los está dirigiendo, es su elección si se desea llevar a su equipo por una cuerda floja o no. Se debe sacar lo mejor de la persona cuando se encuentre en el trabajo, ya que a su vez su equipo seguirá el ejemplo.

6.    Entrenador: 

La mayoría de los empleados necesita de cierto grado de entrenamiento, por lo que siempre se debe tratar de asegurarse de entrenar al personal aun cuando no exista presupuesto. Sólo el líder podrá pagar la participación de los empleados en diversos cursos, sin embargo, al mantener un contacto cercano con el equipo se tendrá la capacidad de identificar quién ofrece un alto rendimiento dentro de la empresa. Una vez conseguido esto, el líder deberá hacer un esfuerzo extra para asegurarse de que los empleados avanzarán al siguiente nivel. Una gran gestión no sólo debe ser acerca de la administración de la empresa, también requiere mirar hacia adelante,  prediciendo y desarrollando lo que los clientes van a necesitar en los próximos cinco años.

Con el fin de obtener lo mejor del equipo y lograr el éxito empresarial prolongado, se tendrá que aplicar cada uno de estos tipos de estilos de liderazgo de acuerdo a las diferentes situaciones o personas a las que te enfrentes en el trabajo diario. De esta forma, el director se convierte en el mejor líder, gerente, así como un mentor, consejero y, sobre todo, el mejor colega.


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miércoles, 9 de septiembre de 2015

El Líder digital.



Desde el año 1990 cuando Tim Berners Lee legó al mundo entero la WWW y el protocolo HTML a la fecha, han cambiado muchas cosas.

Y es que la globalización, como proceso transformador, se manifestó también a través de la tecnología,  impactando al comercio y al mundo empresarial. Tanto es así que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América en el año 1998, publicó un informe denominado: “La Emergente Economía Digital” (The Emerging Digital Economy), donde se muestra el efecto que el uso intensivo de la tecnología en la actividad comercial estaba teniendo.

Ahora bien, esta Economía Digital define un nuevo sistema socio-político y económico, caracterizado por un espacio inteligente que se compone de información, instrumentos de acceso y procesamiento de la información y capacidades de comunicación, tal y como lo señala Carley, 1999. 

Es en esta Nueva Economía, donde las relaciones comerciales, el desarrollo de empresas y nuevos negocios (Starups), han requerido la evolución del líder-gerente, a un líder digital. Esto es así porque las relaciones sociales y de producción, así como nuestras relaciones sociales, han migrado en buena medida a la virtualidad de la internet.

Esta situación supone un cambio importante en la forma como el líder-gerente debe llevar adelante sus emprendimientos, porque la tecnología ha cambiado la forma de relacionarnos, de hacer negocios y de gestionar procesos. Y esto lo podemos ver en una de las principales redes de información global, asumida como red social, denominada twitter, donde las características del líder migran a la red de redes, y crece exponencialmente la posibilidad de tener seguidores orgánicos como resultado de nuestra acción mentora, motivadora y de constante ejemplo.

Entonces surge la figura del líder digital, quien posee una nueva concepción de la autoridad y busca la integridad, el reconocimiento y la reciprocidad en las relaciones laborales, siendo su fiel el trabajo colaborativo y transparencia en la conducción de su organización, siempre innovando y creando nuevos escenarios de interacción, donde su inquietud intelectual lo orienta a estar en constante formación, para seguir transformándose y transformando su entorno.

Por esta razón, y ante el avasallante cambio que supone la Era Digital, el líder-gerente también debe adecuarse a los nuevos tiempos, asumiendo el reto de las competencias digitales dentro de su abanico de herramientas gerenciales, para seguir marcando el camino y orientar a sus seguidores al logro de los objetivos propuestos.

Colaborador: MSc. Aarón I. Olmos R.
Twitter: @aaronolmos
Email: aaronolmos@hotmail.com

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Jose G. Quntero E.
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lunes, 24 de agosto de 2015

Cómo pasar de Jefe a Líder en 7 pasos.



Mucha gente cree que las palabras “jefe” y “líder” son intercambiables, pero hay enormes diferencias. Para determinar cuál de los dos eres tú, te animo a contestar honestamente esta pregunta:

 ¿Con qué afirmación te identificas más?

 a)    Ves a los miembros de tu equipo como una necesidad para poder cumplir con tus actividades diarias para conseguir unas metas.
 
b) Disfrutas trabajando con la gente de tu equipo para cumplir con tus objetivos y tus resultados. 

Si has elegido la opción “a” probablemente seas más jefe. Si has elegido la opción “b” probablemente seas más líder. 

Basándome en mi trabajo con equipos durante los pasados 25 años, y por supuesto, sentido común, puedo decir que los equipos que producen más eficientemente y con resultados a largo plazo son los dirigidos por líderes, no por jefes. Así que, ¿cómo pasar de “jefe” a “líder”? Aquí tienes 7 pasos clave:

1. Quiere a la gente

Nadie puede dirigir bien un equipo a menos que disfrute realmente trabajando con esa gente. Las personas no son esclavos, son individuales con personalidades, características y talentos únicos. Como líder, debes disfrutar ayudando a la gente y viendo cómo triunfa.
 
2. Guía, no controles, a tu equipo
 
Los jefes tienen la necesidad de controlar cada acción. Los líderes saben que su equipo cumplirá si recibe dirección y apoyo en vez de control, así que establecen marcos y estructuras y luego les animan a hacer el trabajo, procurando apoyo por el camino.
 
3. Se adaptable

 Los jefes tienden a ser rígidos en la forma cómo quieren las cosas hechas, pero los líderes entienden que deben adaptarse al estilo personal de cada uno de sus miembros y sus necesidades. Entienden el valor de cada miembro del equipo como individual, establecen expectativas claras y adaptan su liderazgo a las necesidades.
 
4. Delega

 Los jefes suelen sentir que son delegados, pero porque no confían en nadie más para hacer el trabajo tan bien como ellos, pero no delegan realmente nada al completo. Los líderes sí delegan. Asignan tareas y dejan hacer (siguiendo periódicamente para asegurarse que se va haciendo el trabajo para conseguir los resultados deseados).

5. Reconoce el mérito y acepta la culpa

 A los jefes les encanta llevarse el mérito de los resultados exitosos de su equipo, y son los primeros de culparles también cuando no es así. Los líderes, por el contrario, saben que su éxito proviene del esfuerzo de su equipo, y mantienen sus egos a raya; reconocen el mérito de su equipo cuando triunfa, y aceptan la culpa y la responsabilidad cuando no.

 6. Practica la aceptación de riesgo

Los jefes evitan riesgos a toda costa porque tienen miedo a fracasar; les gusta jugar sobre seguro. Pero los líderes saben que los mayores éxitos provienen de tomar riesgos. Los líderes permiten y animan a sus equipos a probar cosas nuevas, y ven cada error como una oportunidad para mejorar.

7. Motiva

 Los jefes motivan con el miedo. Los líderes, por contra, motivan viendo qué destaca en cada uno de los miembros de su equipo para sacar su máximo potencial, y esperando grandes cosas de su equipo incluso cuando ellos mismos no ven grandeza en sí. Los líderes celebran los éxitos, pequeños y grandes, porque saben que son los mayores fans de su equipo.

 Pasar de “jefe” a “líder” es un reto de desarrollo personal, pero recompensa mucho.

Si actúas como un líder, los miembros de tu equipo producirán con resultados más efectivos y duraderos y mejorarán progresivamente. Se comprometerán más con el trabajo y sus vidas serán más llenas también. De esta manera, desarrollar un líder desde un jefe es un acto de amabilidad y servicio a los demás y a uno mismo.

Conviértete en un líder y verás que tu vida es menos estresante y exponencialmente más rica y plena.

Tomado de: www.entrepreneur.com

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martes, 5 de mayo de 2015

Quiero ser líder, pero que debo hacer?

Un conocido me hizo esa pregunta hace algún tiempo, era ansioso por demostrar su puesto y escasa jerarquía porque tenía poco tiempo de graduado en aquel entonces. Mi simple respuesta en aquel entonces, sin mucho pensar fue: Lo serás cuando la gente te vea como a un líder… si debes decirles que eres el líder, entonces no lo serás.

No se mostró muy convencido, porque me hizo referencia a que los jefes de departamento y gerentes de área, si imponían sus galones y a veces los aludían para ejercer peso en sus palabras y órdenes. Le respondí, que efectivamente lo hacen, porque esos son puestos en un organigrama que muchos disfrutan de presumir, pero luego le pregunte si ante esa demostración de “autoridad”, él se sentía genuinamente motivado a seguir y cumplir con su mandato… esta vez la respuesta fue la que esperaba, dijo que no, que lo hace porque está obligado.

Compartiendo el enfoque del erudito John Maxwell, liderazgo es simple influencia, si alguien te escucha y te sigue, entonces eres su líder, y no hace falta decírselo, por eso no se puede hablar de “líder” sin seguidores. A lo cual agrego, que el seguidor incondicional y genuino, será aquel motivado e influenciado por la confianza, respeto y gratitud, quien será capaz de emprender la misión aún más allá de la presencia de líder, y es así como su visión logrará perdurar en un legado a través de sus seguidores.

Lo cual no sucede cuando esa influencia es a través del terror, amenazas o chantaje (como los antes mencionados gerentes), esos falsos lideres deben estar siempre presentes, haciendo coerción sobre a sus seguidores para lograr que se ejecuten sus órdenes, y eso no logra ningún compromiso leal hacia su visión, y apenas cae el líder, se dispersarán sus seguidores.

Debo aclarar que este concepto no implica la intención o motivo del líder, por lo tanto es correcto decir que hay y ha habido líderes con propósitos nobles como construir, amar, paz, perdonar, educar, como aquellos con intenciones aberradas, bélicas y corruptas, quienes han abusado del poder otorgado por sus seguidores.

Con base a lo anterior, para responder la pregunta de éste tópico, puedo resumir puntualmente lo siguiente:

El líder tiene la visión, el ideal y meta a la cual llegar, y los seguidores emprenden la misión por su motivación y nunca por obligación.

Un líder encuentra seguidores. Un líder excepcional crea a otros líderes.

El líder autentico escucha, observa y aprende antes de decidir o emitir juicio.

El líder efectivo influencia por respeto y confianza para el bienestar común.

El líder falso manipula y seduce para favorecerse a sí mismo a través de los demás.

El líder no se autoproclama, los seguidores los reconocen.

Hay que leer y aprender de liderazgo. Hay cualidades innatas, pero hay habilidades que se mejoran y expanden adquiriendo el conocimiento oportuno.

Gracias por haber llegado hasta el final, espero haber compartido con ustedes algunas ideas de valor sobre este tema, y los invito a compartir su punto de vista.

Saludos.

Nuestro agradecimiento a nuestro colaborador Claudio Stammitti 
( @claudio_stsc ),  por enviarnos tan interesante material.

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miércoles, 22 de enero de 2014

Cuando los Líderes comienzan a perder su Liderazgo



Los líderes muchas veces pierden liderazgo cuando se olvidan lo que una vez fueron.

Esta semana estaba hablando con mi madre y ella me contaba una situación personal que la tenía un poco frustrada. Nada grave pero un poco frustrante. Al escucharla, le expresé mi punto de vista de la situación filtrándola por el aprendizaje que he tenido en el blog, los libros que me he leído, etc.… mi respuesta fue cómo la de un ser elevado que ve la situación desde arriba y expresa su… “sabiduría”.

En medio de la conversación me doy cuenta que no estoy siendo empático con ella. Más aún, me vienen recuerdos a mi mente de conversaciones pasadas con ella u otros donde respondía de la misma manera. Cómo si tuviera una respuesta para todo.

A veces en nuestro camino hacia el liderazgo olvidamos lo que éramos cuando comenzamos a atraer personas. Nos olvidamos de los momentos cuando no teníamos todas las respuestas, cuando éramos empáticos… cuando simplemente escuchábamos.

A lo mejor esa es la razón por la cual las personas comenzaron a seguirnos…porque escuchábamos.

Uno de los peores errores que podemos cometer como líderes es dar la apariencia de ser perfectos, el que lo sabe todo, los que tienen una respuesta para cada problema. Sin embargo, a veces llegamos a dar esa impresión sin darnos cuenta debido al compromiso que hemos tomado por crecer y cambiar, por lo libros que leemos y el esfuerzo que ponemos en desarrollar nuestra inteligencia emocional.
Sin ninguna mala intención, la “sabiduría” nos hace perder la conexión con la gente.

No te puedo contar la cantidad de veces que mi esposa me ha dicho con palabras, gestos, directa o indirectamente: “No quiero una solución, no me importa que tan fácil es resolver el problema, quiero que me escuches…nada más”.

Existe una costumbre Judía llamada “Guardar Shiva” (Sitting Shiva en inglés) donde los familiares más cercanos a quién ha perdido un ser querido lo visitan en su casa luego del entierro y simplemente se sientan y esperan. No dicen nada.

Simplemente se enfocan en ser empáticos con el que ha perdido.

En los momentos en que un ser querido ha partido de este mundo, nunca me ha llenado cuando la gente se me acerca y me dice cosas como: todo va a estar bien, él está más feliz en el cielo, algún día entenderemos el propósito de esta situación, etc., etc., etc.

¿Sabes quién me ha llenado? El que me ha abrazado y llorado conmigo.

Entiendo perfectamente el por qué las personas dicen esas frases y aprecio su buena intención. No quiero ser malinterpretado.

Simplemente debemos recordar que la empatía ha sido y siempre será lo que desarrollará las más profundas relaciones.

A veces la sabiduría está en callar y escuchar.

A veces la sabiduría es empatía.


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lunes, 11 de noviembre de 2013

Cómo ser más influyente: 15 claves de la conversación y el lenguaje corporal.



El liderazgo es algo que se transmite en cada una de nuestras conductas: las palabras, los gestos, la forma de caminar, el vestuario, las habilidades sociales y la personalidad.  

Este post está dedicado a aquellos que desean comenzar a desarrollar y mejorar su influencia sobre otras personas a través del lenguaje no verbal.

1. Habla despacio

La velocidad con la que hablamos transmite aquellas sensaciones que estamos experimentando. Comunicar rápidamente una idea hace que no sólo pierda su efecto persuasor, sino que además refleja ansiedad, timidez, e inseguridad. Haz pausas breves (micropausas) justo antes de la idea principal. Desacelera y relájate.

2. Usa variaciones en el tono de la voz

Las voces planas y monótonas sólo pueden producir una cosa: aburrimiento. Dale precisión a tus palabras se-pa-ran-do algunas sílabas. Si además apuntas con tu dedo para dar énfasis le darás mayor contundencia a tu mensaje. Los políticos son expertos en usar este recurso.

3. Usa posturas abiertas

 Extiende tus brazos cuando expongas una idea. Evita los clásicos errores como cruzar los brazos por mucho tiempo o dejar las manos en los bolsillos. Cuando te sientes apoya con soltura tus brazos y abre tu chaqueta.

4. Mantén el contacto visual

¿Te imaginas un presidente mirando hacia el piso mientras habla con un homólogo? Cuando seas tú quien hable asegúrate de sostener tu mirada, que sea profunda, impactante. Tu mensaje quedará grabado con fuego en la mente de la otra persona.

Por otra parte, en los casos en que el otro habla, evita mantener el contacto visual todo el tiempo. Dos terceras partes es una proporción óptima. Pasea tu mirada por otros lugares y vuelve nuevamente a tu interlocutor, así proyectarás una personalidad menos necesitada o sumisa. Sobre decir que cuando la otra persona diga algo verdaderamente importante debes prestarle completa atención.

5. Antes de contestar una pregunta...

En la medida de lo posible no tardes demasiado para no demostrar que estás buscando con rigurosidad tus palabras (como quien busca la aprobación del otro). Evita usar el "ahh", "eeeeh", "esteeeem" y demás expresiones que denoten nerviosismo.

Aunque se trata en efecto de una ejecución inconsciente, procura mirar hacia arriba o hacia un lado antes responder. En PNL mirar hacia abajo es un indicador de diálogo interno, y está bien para los que saben, pero en general la gente interpreta esto como un indicador de timidez o falta de confianza en sí mismo.

6. Haz contacto físico

Esto depende obviamente del lugar donde nos encontremos. En Latinoamérica es frecuente acompañar el saludo formal con una palmada en el hombro o un ligero toque en el codo, mientras que en otras culturas (como las orientales y algunas europeas) es muy importante conservar la distancia. Si quieres ejercer un mayor grado de dominancia dale a tu locutor unas palmaditas en la espalda, como quien le dice: "Buen chico, te has portado bien".

7. No sonrías demasiado

Sonreír cuando te presentan una persona es perfecto para manifestar carisma y simpatía, pero en exceso puede ser contraproducente. La sonrisa desarma a tu oponente y le da a entender al otro que tú no eres una amenaza (lo que es ideal en espacios de negociación), pero en términos de liderazgo debe ser producto de un hecho que efectivamente la produzca, no un intento por agradar a los demás.

8. Erguido y Relajado

Camina con la espalda derecha y manténla así mientras estés de pie. Te ayudará a verte más saludable y ganarás unos cuantos centímetros (la mayoría de las personas caminan encorvadas). Tanto a hombres como mujeres les favorece enviar los hombros hacia atrás porque les ayuda a realzar su pecho y a disimular la barriga.

No olvides relajarte, que tus hombros se descuelguen naturalmente, sin que tengas necesidad de ejercer presión sobre estos. Hacer ejercicio con regularidad te ayudará a fortalecer la parte dorsal para mantener derecha tu espalda sin que experimentes cansancio (Dios bendiga el Aikido).

9. Desplázate con naturalidad

Así como la velocidad al hablar evidencia ansiedad, caminar rápidamente expresa exactamente lo mismo. Sin prisas, sin afanes, tranquilo, y con absoluto control de la situación y el tiempo, así es un líder. Permítele a tus brazos moverse con libertad al tiempo que caminas. Disfruta del camino como quien acaba de obtener un éxito increíble y se encuentra en la cima del mundo.

10. Evita los gestos faciales y corporales nerviosos

Lamerse demasiado los labios, rascarse la cabeza o la nariz, y jugar con las manos o los dedos es fatal. Son tics producidos por situaciones tensionantes o poco frecuentes. Un líder no le teme a la interacción con la otra persona, antes bien, ejerce su influencia en completa calma.

11. Usa frases cortas

Así compaginan la sabiduría y la inteligencia. Un líder no sólo es fuente de conocimiento y experiencia, sino que además los transmite sin recurrir a frases y argumentos reforzados para deslumbrar al público. Sabe exactamente qué lenguaje debe utilizar (sencillo o técnico) y se preocupa por llegar a la mente del otro con claridad, no con soberbia. Ve directo al punto, tú no necesitas impresionar a los demás.

12. Usa apropiadamente los objetos

Los esferos, celulares y demás elementos son una extensión de tu cuerpo. Jugar con los utensilios de la mesa o mantener el celular en la mano (como quien está esperando una llamada) transmite una falta de control en todo el sentido de la expresión. Evita, entre muchos otros indicadores, tocar la solapa de tu chaqueta o el marco de tus gafas con regularidad.

13. Comunica amistad y empatía al dar órdenes

A nadie le gusta recibir órdenes. En tanto sea posible, coloca tu mano sobre el hombro de la otra persona para sienta el respaldo con la instrucción, en lugar de la autoridad seca que viene de la palabra. Algunas veces sonreír es bueno para romper el hielo, pero a veces el empleado puedes pasarse de relajado con sus superiores.

14. Mantén impecable tu aspecto

Con el transcurrir del día la camisa tiende a salirse a los lados del pantalón, la corbata se descuelga y el cabello se desordena. Eso le pasa a cualquiera.

Antes de entrar a una reunión importante o una entrevista, y especialmente cuando termines de comer, aprovecha para entrar al tocador y revisar detalles como el lustrado de tus zapatos, la corbata, tu cabello y el maquillaje en el caso de las mujeres.

15. Saluda desde lejos

Saluda a tus compañeros de trabajo o grupo de amigos desde lejos señalándolos o con la palma abierta. Es por excelencia un gesto de autoridad y carisma.

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