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martes, 21 de julio de 2015

Los 10 peores errores del lenguaje corporal, segun Forbes

 

El lenguaje corporal ha sido objeto de mucho estudio y también origen de bastantes mitos como el que dice que el 93% de la comunicación es no verbal.

 
En la siguiente infografía, te dejamos los 10 errores que debes evitar para que tu lenguaje corporal no te deje mal parado.

 
 
 
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martes, 21 de octubre de 2014

¿Puede un cambio de imagen salvar una carrera profesional?




“Parece que desde que la vi, las cosas han mejorado”, dice una ejecutiva de ventas de 42 años.

No se refiere a una visita a una doctora o una psiquiatra, habla de una asesora de imagen.

La mujer trabaja para una importante compañía y lo de acudir a una profesional de la imagen no fue una idea suya, se lo pidió su jefe, un hombre.

Lo que le aconsejó, con el argumento de que así vendería más, fue que dejara de parecer tanto una contadora o abogada y más una comercial de éxito.

La empresa pagó por la sesión con la asesora de imagen quien se encargó de revisar todos los aspectos de su apariencia, incluida la ropa, el maquillaje y el pelo.

“En el fondo, sabía qué hacía falta un cambio, pero no tenía claro qué”, dice.

Es muy pronto para saber si de verdad han ayudado en las ventas los sutiles cambios que experimentó: un nuevo corte de pelo, ropa más colorida y que le sienta mejor, y nuevos accesorios.

Asegura, un poco ansiosa, que tampoco es que antes no fuera atractiva. De todos modos prefiere que su nombre no aparezca en esta nota.

Sus reticencias no sorprenden. Pese a que vive en un mundo obsesionado con la imagen y donde la apariencia es algo que se critica con frecuencia, hay una especie de consenso en que en el trabajo no debería importar tanto, que lo que cuenta es el rendimiento.

Burlas

El mundo se burló cuando se filtraron las 44 páginas del código de vestimenta del banco suizo UBS con normas sobre todos los aspectos de la apariencia del personal que trabaja de cara al público.

El documento hablaba de todo, desde la ropa interior adecuada hasta la importancia de los cortes de pelo regulares.

Y algo parecido pasó cuando el bufete Clifford Chance emitió un informe para su personal en Estados Unidos con el título “Hablando con efectividad” que dedicaba todo un capítulo a la moda. Muchos lo tacharon de paternalista y sexista.

El documento incluía pasajes del tipo “piensa en Lauren Bacall, no en Marilyn Monroe” o “nadie escuchó a Hillary (Clinton) el día que apareció enseñando el escote”.

Aunque la compañía no acertó con el tono, no son los únicos que han ofrecido consejos a su personal sobre su apariencia.

También la firma de contabilidad PwC enfatiza la importancia de la imagen a los recién graduados que se incorporan a la empresa.

PwC señala que la gente se hace una idea de quién es la persona que tienen delante en los primeros 30 segundos, y por eso lo crucial del aspecto para determinar cómo van a ser recordados.

También tiene un código de vestimenta para el personal en el que habla de “profesional moderno”. Dice que eso hace que se puedan vestir menos formalmente pero siempre como gente de negocios.

No en vano, Sarah Churchman, directora de Diversidad en PwC, reconoce que es un asunto controvertido.

“Cuando tocamos el tema de la apariencia en el contexto de la imagen, hay divisiones. La gente prefiere pensar que no importa, pero en el fondo saben que sí. Todos asumimos cosas respecto a las personas por el aspecto externo”.

No es sobre Ropa

Karen Pine, profesora de Psicología de la Universidad Hertfordshire (Reino Unido), dice que sus investigaciones concluyen que lo que una persona viste causa un gran impacto en los otros y también en sus oportunidades profesionales.

Según Pine, las mujeres que van “un poco provocativas” son juzgadas como menos competentes y por tanto tienen menos tendencia a ser promovidas.

Del mismo modo que un hombre con un traje pasado de moda es juzgado como alguien con menos éxito que un compañero que lleva uno hecho a medida por un sastre, comenta.

Hay también cada vez más indicios que sugieren que la apariencia no afecta sólo a cómo una persona es percibida sino a su desempeño.

Pine cita un estudio hecho en Alemania acerca de cómo se sentían las personas cuando se vestían de manera formal y cómo cuando iban más casual.

La conclusión fue que eran más propensos a describirse como personas ordenadas y estratégicas en ropa más elegante, y más despreocupados y torpes en ropa menos formal.

Algo parecido, comenta Pine, sucedió en una aerolínea que experimentó con ropa casual y tuvo que volver a los uniformes porque así era como los empleados se sentían más seguros.

“La gente, inconscientemente, asume algunos de los atributos y características asociadas con su vestimenta. Sólo en el año de mi investigación descubrí que ponerse una camiseta de Superman afecta a cómo de fuertes y superiores se siente alguien”

Suficiente Autoridad

Juliet Hughes-Hallet, presidenta de Smart Works, una ONG que ofrece ropa de alta calidad y consejos estilísticos para mujeres sin trabajo de bajos recursos, dice que se centra en la apariencia por ese motivo.

“Por supuesto que se trata de la ropa. Suele afectar a las emociones. Ellas literalmente no pueden creer cómo se ven. Vislumbran posibilidades donde antes no estaban. Les da autoestima”, dice Hughes-Hallet.

La asesora de imagen Jennifer Aston dice que los clientes que le llegan de las grandes empresas suelen estar al borde de una gran promoción.

Recientemente, trabajó con un hombre que esperaba por un puesto de presidente ejecutivo y lo ayudó a conseguir una imagen de “suficiente autoridad” como para representar a la empresa tanto en la televisión como con los clientes.

Los cambios con los que le ayudó incluyeron trajes mejor ajustados, un corte de pelo y nuevos anteojos.

“Muchos dicen que es algo superficial, pero la forma en que te presentas en el trabajo puede hacer una enorme diferencia a la hora de tener éxito”.


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martes, 30 de septiembre de 2014

¿Cómo manejar una crisis de reputación en las redes sociales?




Las crisis de reputación de una marca o empresa siempre han ocurrido en el mundo real (off-line), eso no es nada nuevo. La razón que este tema de crisis se trate de forma especial para las redes sociales, es que éstas pueden amplificar y aumentar el alcance de una queja o denuncia de una manera vertiginosa por la naturaleza misma de estas herramientas de la web 2.0.

Si el usuario insatisfecho no usa las redes sociales, hablará mal de la marca a su círculo de familiares, amigos y conocidos. La propagación de la queja de un usuario por este medio tradicional siempre será más acotada y reducida, que si decidiera usar sus redes sociales para divulgar su disgusto.

Antes de comenzar a desarrollar el tema es conveniente que definamos qué se entiende por una crisis y cuál es su origen. Estamos en presencia de una crisis cuando la reputación de una marca se encuentra en entredicho y peligra considerablemente. Las crisis usualmente comienzan por una queja o comentario mal tratado o porque la queja publicada en las redes tiene eco en el resto de los usuarios y llega a crecer en forma viral (lo que se conoce como virulencia).

El origen de una crisis puede ser muy variado. Sin pretender ser exhaustivos, trataremos de listar las causas más comunes:

A- Surge de una información mal dada por parte de uno de los empleados de la compañía.

B- Se inicia por información ambigüa o contradictoria suministrada por la empresa, por falta de coordinación interna.


C-Se inicia a partir de una publicación desafortunada en alguna de las redes sociales de la compañía.

D-Comienza por una queja de un cliente insatisfecho que tiene eco en una gran parte de nuestra comunidad de usuarios interactuando en las redes sociales.

E-Divulgación de un escándalo que involucre de alguna manera a la marca.

F-Por ocultar una falla o no reaccionar a tiempo.

Aunque cada caso es diferente, trataremos de describir un procedimiento estándar que puede ayudar a prevenir y resolver una crisis de reputación de una marca o empresa.

Paso 1: Monitorear

Revisar frecuentemente las redes sociales de la empresa, así como también lo que se dice de la marca o empresa en ellas. Esta actividad es muy importante pues permite detectar posibles focos de crisis y así resolverlas prontamente.

Es importante que no se eliminen las quejas y reclamos, eso puede empeorar la situación, salvo que contengan insultos y malas palabras.

Paso 2: Identificar

Hay que identificar tanto las redes en las que se ha propagado la queja, así como también quienes son los principales voceros. Debemos llegar hasta el origen, es decir, encontrar al usuario que originalmente publicó la queja.

Es importante resaltar que un mal comentario o crítica hacia una marca en particular puede provenir de un cliente insatisfecho, pero también de un troll manejado por alguien que simplemente busca fama o la desacreditación de la marca.

Paso 3: Accionar

Tomar las acciones necesarias para que la crisis no dañe la reputación de la marca y no perder la confianza de los clientes. Hay que actuar en forma calmada, pensar muy bien qué respuesta se va a dar, tomar las acciones correctivas del caso y pedir disculpas si se ha cometido un error.

Se puede enviar un comunicado mostrando la posición de la empresa donde se explique los hechos y se refleje el compromiso que tiene de garantizar el bienestar de sus clientes. Asumir la responsabilidad de los hechos, reconocer los errores cometidos y describir las acciones correctivas tomadas, sin lugar a dudas ayudará a restablecer la credibilidad en la marca. Se debe mantener una actitud firme, pero con humildad, mostrando el interés que se tiene en resolver la situación.

Si se tarda mucho en responder, la crisis puede agravarse y será más complicado resolverla. Por otro lado, si se reacciona sin pensar, cargado de sentimientos encontrados, seguramente nosotros mismos agravaremos la crisis.

En empresas grandes se debe tener una persona o equipo responsable de actuar una vez que la crisis se ha detectado. Puede ser en algunos casos un comité conformado por una persona de relaciones públicas, otra del departamento legal, una tercera con experiencia y conocimiento de la empresa, sus procesos y productos.

Hay que mantener la alerta unos días posteriores al estallido de la crisis para estar seguros que realmente terminó.

Paso 4: Reflexionar

Al final de la crisis se debe repasar lo ocurrido. Analizar los factores que la causaron para identificar las acciones que dieron buenos resultados y convertirlas así en “buenas prácticas” y eliminar o modificar aquellas que lo que hicieron fue magnificar la crisis.

En este tema no se puede dejar de mencionar un ejemplo típico de mal manejo de una crisis, donde la acción tomada promovió la propagación del contenido, cuando lo que se quería era suprimirlo: el caso de la actriz norteamericana Bárbara Streisand. En el año 2013, la actriz demandó al fotógrafo Kenneth Adelman y a la página web pictopia.com por publicar una foto aérea de su casa en la costa de California, alegando que su derecho a la privacidad había sido violado. Esto resultó en que el sitio web, que tenía inicialmente muy poco tráfico, se convirtiera en altamente frecuentado. Adicionalmente la demanda no prosperó. Ese caso es tan famoso que se creó el término Efecto Streisand.

Crisis como las descritas anteriormente tienen baja probabilidad de ocurrencia, pero se debe estar preparado para poder responder oportuna y adecuadamente en caso que emerjan.


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jueves, 14 de agosto de 2014

Los nueve mejores trucos para vestir como la gente poderosa (y acabar siéndolo)




En los últimos años se ha hablado largo y tendido del fin de la corbata, la desaparición del traje y el triunfo de lo casual.  Pero lo cierto es que, la gente poderosa, aunque pueda prescindir en un momento dado de la corbata o el traje, nunca elige su vestimenta al azar. Y Mark Zuckerberg es sólo la excepción de confirma la regla. 

Nos guste o no, nuestra ropa es nuestra primera carta de presentación ante un desconocido, y como saben todos los psicólogos, las primeras impresiones tienen una enorme importancia en el devenir de toda relación humana. El diseñador de moda Jon-Michail, exmodisto de Christian Dior y ahora CEO de su propia asesoría de imagen, lo tiene claro: “En los primeros cinco segundos tu imagen influye en la gente que conoces”.

El experto en marca personal ha compartido en la edición australiana deBusiness Insider las normas que, asegura, debe seguir toda persona para alcanzar el éxito en sociedad.  Eso sí, tienes que saber primero que tipo de “éxito” quieres.  “Toda vestimenta está asociada al sexo, el dinero y el poder, pero raramente a las tres cosas a la vez, así que tienes que decidir qué necesitas”, explica Michail. Estos son sus consejos.

1. No seas tacaño

No nos engañemos: vestir bien suele ser caro. Michail recomienda apostar por las mejores vestimentas que te puedas permitir y añadir a tu presupuesto un 10% extra. Hacer esto te asegurará un cierto estatus y, además, te permitirá acabar gastando menos, pues un buen traje dura años.

2. Viste de forma apropiada para la ocasión

En un entorno en el que no puedes hablar con todo el mundo, la comunicación visual lo es todo. “Cuando tu boca está cerrada”, asegura Michail, “tu imagen hace el trabajo comunicativo”. En su opinión, debemos vestir para el trabajo que queremos, no para el trabajo que tenemos. No está de más llevar traje y corbata. De hecho, como demostró un reciente estudio, los ropajes que asociamos a una profesión concreta hacen que sus portadores estén más concentrados y sean más cuidadosos en su labor, con independencia de que sean verdaderos profesionales del ramo. Así que si quieres llegar a ser un directivo, viste como tal.

3. No te infravistas

Michail explica que en ocasiones la gente se “rebela” y apuesta por unlook casual en situaciones en las que no viene a cuento, algo que, asegura, no es una buena idea: “Los únicos que pueden permitirse parecer pobres son los ricos, y los ricos no lo hacen”.

4. No utilices complementos excesivos

En ocasiones para destacar nos pasamos de listos, y acabamos haciendo el ridículo. Antes de ponerte tu bufanda fluorescente o tu corbata del pato Donald piénsatelo dos veces. “Usar complementos puede hacer que la gente deje de prestarte atención a ti y se centre en el accesorio”, explica Michail. En su opinión, “menos es más”.

5. Acuérdate de cuidar tu peinado

La ropa es importante, pero no es lo único que se debe tener en cuenta para tener una buena imagen. “Aunque tengas una vestimenta impecable si tu peinado o tu maquillaje no está bien hecho sabotearán tu imagen por completo”, sentencia Michail.

6. Elige bien los colores

En opinión del diseñador, una correcta elección de los colores de tu vestimenta es decisiva para acertar con el estilo que buscas. “Es lo primero que la gente ve”, asegura. “Llevar un color inadecuado es tan malo como no llevar traje”.

Si eres hombre y quieres tener una apariencia de persona de éxito, mejor evita el negro
En opinión de Michail, lo mejor es ser un poco conservador en este punto: “Tanto las mujeres como los hombres deben escoger colores neutrales, aunque generalmente el azul marino y el color carbón van mejor para los hombres”.

Ningún hombre poderoso viste de negro. Las mujeres, por el contrario, se pueden permitir una gama cromática mucho más amplia.

7. No compres la ropa de forma impulsiva

No es necesario tener una habitación como ropero para vestir de forma elegante. Si compras tu ropa de forma impulsiva, explica Michail, “acabarás con un armario lleno de ropa y nada que ponerte”. Al ir de compras debemos saber qué necesitamos y no salirnos de nuestro objetivo.

8. Conoce la forma de tu cuerpo y vístete de acuerdo a ella

En opinión de Michail, vestirse no es otra cosa que “empaquetar a un humano para maximizar sus rasgos personales”. Estos son sus consejos para cada tipo de cuerpo.

Triángulo invertido

Debes llevar ropas sin cortes muy definidos, que te queden holgadas, pantalones de pierna recta y evitar cualquier cosa que exagere el tamaño de tus hombros.

Rectángulo

Debes tratar de añadir volumen a tu cintura.

Óvalo

Evita la ropa con patrones como los ajedreados y materiales como el punto que, como asegura Michail, son “tejidos de gordos” y te harán parecer aún más grande de lo que eres.

Cuerpo pequeño

Si eres pequeño y fino debes tratar que tu ropa te llene un poco y te dé forma. Esto logra que las mujeres parezcan más sanas y a los hombres les da sustancia.

9. No te vistas para complacer a los demás

“Está bien seguir al líder mientras te sirva para abrirte puertas y llevar el pan a casa, pero no seas un simple calco”, explica Michail. “Tienes que definirte a ti y a tu marca personal para destacar”.

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sábado, 29 de marzo de 2014

Aprende a reclamar y mejora tus relaciones públicas.


Las relaciones interpersonales siempre tendrán altibajos, pero, ¿cómo confrontas los conflictos antes de caer en el resentimiento? ¡Deja de guardar silencio!

Las relaciones interpersonales, tanto en el entorno laboral como en el personal, se sostienen en una base de confianza compromiso. La creación, fortaleza, debilidad y pérdida de un vínculo, dependerá de nuestra habilidad para respetar los acuerdos que nos unen con los demás y de nuestra capacidad para sobrellevar de manera efectiva los conflictos y/o diferencias.

En mi experiencia como coach, he visto surgir muchos conflictos a partir de que se rompen algunas promesas; se generan expectativas distintas entre ambas partes y no se emiten los reclamos necesarios para solucionarlos.

Aunque parece fácil, hacer un reclamo puede llegar a ser muy complicado.

Es por eso que muchas personas optan por guardar silencio – lo que genera un estado de resentimiento o resignación – o bien, por quejarse y recriminar constantemente. Cuando recriminamos, culpamos al otro, lo acusamos y juzgamos, pero no estamos resolviendo nada. Lo único que logramos es generar desconfianza y que la otra persona actúe a la defensiva.

Ya sea que decidamos callar o recriminar,  es posible que nos estemos contando diversas historias para justificarnos o para evadir la conversación del reclamo. Por ejemplo:

•    “Muestro que soy débil y vulnerable”
•    “Me van a rechazar”
•    “Voy a molestar”
•    “¿Quién soy yo para pedirle esto a...?”
•    “Me van a decir que no”
•    “Seguramente no soy importante para la otra persona"
•    “Soy víctima de una injusticia”

Ahora reflexiona y encuentra tus propias respuestas: Cuando alguien no cumple con un acuerdo o no lleva a cabo lo que le pediste... ¿Qué pensamientos vienen a tu mente? ¿Qué te impide hablar y ser claro para expresarle tu inconformidad? ¿Qué tantas expectativas tienes en los demás? ¿Cómo se ve impactada la relación? ¿Qué posibilidades se cierran a partir de tus quejas y resentimientos?

Cuándo reclamamos nos hacemos cargo del conflicto, estamos abiertos a escuchar las razones del otro y a generar nuevos acuerdos que nos regresen a un estado sano y transparente en la relación. El reclamo sirve para cerrar conversaciones pendientes y abrir nuevas posibilidades para que las cosas sean mejores en un futuro y brinda la oportunidad de reparar los daños. Nada bueno surge cuando estamos resentidos, resignados o quejándonos.

Rafael Echeverria, autor del libro Ontología del Lenguaje, propone una estructura interesante para hacer un reclamo.

A continuación un ejercicio que puede ayudarte a diseñar el tuyo y descubrir cómo cambian tus relaciones:

1.    Tengo que hacerte un reclamo
2.    Tú me prometiste o habíamos acordado___________________
3.    No cumpliste con lo prometido
4.    Me vi afectado de la siguiente manera: ____________________
5.    Eres responsable de dichos perjuicios
6.    Como forma de asumir tu responsabilidad, te pido que_________
7.    Nuestro aprendizaje para futuras ocasiones es_______________

Haz tus peticiones con la mayor claridad posible, no asumiendo que la otra persona está conforme con lo que expresas. Verifica que ambos entienden lo mismo. Cuida también que el reclamo se lleve a cabo con la persona indicada, en un buen momento (cuando los ánimos de ambas partes lo permitan) y de forma respetuosa.

Es posible que durante la conversación, te des cuenta de que la otra persona tenía otra idea y/o expectativas sobre el acuerdo  y en dado caso se trataría de un malentendido, por lo tanto el reclamo pierde validez.

Otra posibilidad es que la persona acepte que no cumplió con el acuerdo pero no esté dispuesto a llevar a cabo lo que le pides y comprometerse de nuevo contigo. En cualquiera de los casos, lo importante es que tú te hiciste cargo de la situación y a partir de ahí puedes tomar mejores decisiones.

Ante una diferencia o conflicto, es necesario estar consciente de que tanto los demás como nosotros podemos fallar, decepcionar e incumplir y que no necesariamente lo hacemos con la intención de dañar a la otra persona.

Sin darnos cuenta, en ocasiones actuamos desde nuestras precariedades e incompetencias. En nuestras manos esta tomar acción al respecto, enfrentarlo de una manera sana y constructiva para evitar caer en resentimientos o quejas improductivas; salvar nuestras relaciones y si aun así no es posible mantener la relación, aprender a perdonar y dejar ir.

¿Aclaras tus inconformidades para llevar una vida con claridad? ¿Cuál es tu técnica para resolver y no hacer más grandes los conflictos?

Tomado de: http://www.altonivel.com.mx/41351-aprende-a-reclamar-y-mejora-tus-relaciones-publicas.html

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