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miércoles, 6 de enero de 2016

6 estilos para ser un mejor líder en 2016




En estos tiempos un líder debe mostrar flexibilidad y, al mismo tiempo, firmeza para comandar un equipo. Aunque existen diferentes tipos de liderazgo, es necesario saber a cuál apegarse en el momento adecuado. Estos son seis estilos que puedes utilizar para ser un mejor líder el próximo año.

Un buen líder es aquella persona multifacética, que se adapta a los cambios en la empresa y de su equipo para sacar los mejores resultados. Hays, empresa especializada en reclutamiento y recursos humanos, comparte seis estilos que pueden ayudarte a ser un mejor líder en 2016.

Hoy se premia en las empresas a la gente que produce resultados inmediatos, no se le deja a la gente levantar la cabeza para mirar más lejos.

El director de marketing de una empresa global defiende marketing, el de finanzas defiende finanzas y el de ventas, ventas; y se les olvida que ellos están ahí porque son el pensamiento estratégico más importante de la compañía, que no son sólo representantes de su área, sino que tienen un pensamiento global sobre la empresa. Los líderes, en este sentido, deberán darse cuenta de que forman parte de un todo.

Para el año 2030 habrá cambiado la generación que predomine como fuerza de trabajo en las empresas. Los millennials serán los nuevos líderes y la generación Z será la que predomine en empresas y corporativos.

Estos son seis estilos de liderazgo para ser un mejor jefe:

1.    Comandante: 

Este es el estilo de liderazgo más negativo de todos y, por lo tanto, debe ser utilizado en situaciones graves o de crisis, ya que es muy útil cuando el equipo se está desintegrando y a punto de una ruptura absoluta, y en situaciones donde se quiere que una persona con carácter fuerte intervenga. Es una personalidad de liderazgo que ha estado de moda en los últimos años, y que sólo debe utilizarse como último recurso para restablecer la armonía en el equipo.

2.    Visionario: 

Cuando el negocio necesita innovarse para seguir siendo competitivo, entonces es recomendable tomar un enfoque visionario. Este método de liderazgo requiere de fuertes poderes persuasivos y empáticos, ya que tendrá que movilizar a su equipo alrededor de su visión. No es necesario ser demasiado imponente para conseguir que todo el equipo esté a bordo contra su propia voluntad, pero al mismo tiempo no debe ser demasiado democrático para asegurarse que se incorporarán a las prácticas que se tengan planeadas.

3.    Afiliativo: 

Este enfoque es útil al momento de utilizarse en un nuevo empleado. Tendrá que estar allí para ofrecer apoyo y una cálida bienvenida durante las primeras semanas, así se podrá tener un mayor impacto en lo que el empleado se incorpora al negocio. El estilo de liderazgo afiliativo también se puede utilizar para aconsejar a los miembros del equipo que están perdiendo motivación o para resolver problemas entre algunos miembros del equipo.

4.    Democrático:

Este estilo es el más utilizado. Se aplica regularmente al considerar una nueva iniciativa o, a veces, inclusive con un nuevo empleado, aunque siempre manteniendo que la persona debe tener la última palabra. Es importante que los empleados sepan que sus opiniones son de valor para la empresa, ya que esto ayuda a fortalecer la confianza y aplanar lo que a veces puede ser una jerarquía obstaculizadora.

5.    Guía: 

Predicar con el ejemplo es un método casi constante de liderazgo. Nunca hay que pedirle al equipo lo que uno es incapaz de hacer o incomoda. La mayoría de los equipos siempre replicarán la ética del trabajo y la eficiencia de las personas que los está dirigiendo, es su elección si se desea llevar a su equipo por una cuerda floja o no. Se debe sacar lo mejor de la persona cuando se encuentre en el trabajo, ya que a su vez su equipo seguirá el ejemplo.

6.    Entrenador: 

La mayoría de los empleados necesita de cierto grado de entrenamiento, por lo que siempre se debe tratar de asegurarse de entrenar al personal aun cuando no exista presupuesto. Sólo el líder podrá pagar la participación de los empleados en diversos cursos, sin embargo, al mantener un contacto cercano con el equipo se tendrá la capacidad de identificar quién ofrece un alto rendimiento dentro de la empresa. Una vez conseguido esto, el líder deberá hacer un esfuerzo extra para asegurarse de que los empleados avanzarán al siguiente nivel. Una gran gestión no sólo debe ser acerca de la administración de la empresa, también requiere mirar hacia adelante,  prediciendo y desarrollando lo que los clientes van a necesitar en los próximos cinco años.

Con el fin de obtener lo mejor del equipo y lograr el éxito empresarial prolongado, se tendrá que aplicar cada uno de estos tipos de estilos de liderazgo de acuerdo a las diferentes situaciones o personas a las que te enfrentes en el trabajo diario. De esta forma, el director se convierte en el mejor líder, gerente, así como un mentor, consejero y, sobre todo, el mejor colega.


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miércoles, 9 de septiembre de 2015

El Líder digital.



Desde el año 1990 cuando Tim Berners Lee legó al mundo entero la WWW y el protocolo HTML a la fecha, han cambiado muchas cosas.

Y es que la globalización, como proceso transformador, se manifestó también a través de la tecnología,  impactando al comercio y al mundo empresarial. Tanto es así que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América en el año 1998, publicó un informe denominado: “La Emergente Economía Digital” (The Emerging Digital Economy), donde se muestra el efecto que el uso intensivo de la tecnología en la actividad comercial estaba teniendo.

Ahora bien, esta Economía Digital define un nuevo sistema socio-político y económico, caracterizado por un espacio inteligente que se compone de información, instrumentos de acceso y procesamiento de la información y capacidades de comunicación, tal y como lo señala Carley, 1999. 

Es en esta Nueva Economía, donde las relaciones comerciales, el desarrollo de empresas y nuevos negocios (Starups), han requerido la evolución del líder-gerente, a un líder digital. Esto es así porque las relaciones sociales y de producción, así como nuestras relaciones sociales, han migrado en buena medida a la virtualidad de la internet.

Esta situación supone un cambio importante en la forma como el líder-gerente debe llevar adelante sus emprendimientos, porque la tecnología ha cambiado la forma de relacionarnos, de hacer negocios y de gestionar procesos. Y esto lo podemos ver en una de las principales redes de información global, asumida como red social, denominada twitter, donde las características del líder migran a la red de redes, y crece exponencialmente la posibilidad de tener seguidores orgánicos como resultado de nuestra acción mentora, motivadora y de constante ejemplo.

Entonces surge la figura del líder digital, quien posee una nueva concepción de la autoridad y busca la integridad, el reconocimiento y la reciprocidad en las relaciones laborales, siendo su fiel el trabajo colaborativo y transparencia en la conducción de su organización, siempre innovando y creando nuevos escenarios de interacción, donde su inquietud intelectual lo orienta a estar en constante formación, para seguir transformándose y transformando su entorno.

Por esta razón, y ante el avasallante cambio que supone la Era Digital, el líder-gerente también debe adecuarse a los nuevos tiempos, asumiendo el reto de las competencias digitales dentro de su abanico de herramientas gerenciales, para seguir marcando el camino y orientar a sus seguidores al logro de los objetivos propuestos.

Colaborador: MSc. Aarón I. Olmos R.
Twitter: @aaronolmos
Email: aaronolmos@hotmail.com

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Jose G. Quntero E.
Twitter: @TGerencial
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lunes, 24 de agosto de 2015

Cómo pasar de Jefe a Líder en 7 pasos.



Mucha gente cree que las palabras “jefe” y “líder” son intercambiables, pero hay enormes diferencias. Para determinar cuál de los dos eres tú, te animo a contestar honestamente esta pregunta:

 ¿Con qué afirmación te identificas más?

 a)    Ves a los miembros de tu equipo como una necesidad para poder cumplir con tus actividades diarias para conseguir unas metas.
 
b) Disfrutas trabajando con la gente de tu equipo para cumplir con tus objetivos y tus resultados. 

Si has elegido la opción “a” probablemente seas más jefe. Si has elegido la opción “b” probablemente seas más líder. 

Basándome en mi trabajo con equipos durante los pasados 25 años, y por supuesto, sentido común, puedo decir que los equipos que producen más eficientemente y con resultados a largo plazo son los dirigidos por líderes, no por jefes. Así que, ¿cómo pasar de “jefe” a “líder”? Aquí tienes 7 pasos clave:

1. Quiere a la gente

Nadie puede dirigir bien un equipo a menos que disfrute realmente trabajando con esa gente. Las personas no son esclavos, son individuales con personalidades, características y talentos únicos. Como líder, debes disfrutar ayudando a la gente y viendo cómo triunfa.
 
2. Guía, no controles, a tu equipo
 
Los jefes tienen la necesidad de controlar cada acción. Los líderes saben que su equipo cumplirá si recibe dirección y apoyo en vez de control, así que establecen marcos y estructuras y luego les animan a hacer el trabajo, procurando apoyo por el camino.
 
3. Se adaptable

 Los jefes tienden a ser rígidos en la forma cómo quieren las cosas hechas, pero los líderes entienden que deben adaptarse al estilo personal de cada uno de sus miembros y sus necesidades. Entienden el valor de cada miembro del equipo como individual, establecen expectativas claras y adaptan su liderazgo a las necesidades.
 
4. Delega

 Los jefes suelen sentir que son delegados, pero porque no confían en nadie más para hacer el trabajo tan bien como ellos, pero no delegan realmente nada al completo. Los líderes sí delegan. Asignan tareas y dejan hacer (siguiendo periódicamente para asegurarse que se va haciendo el trabajo para conseguir los resultados deseados).

5. Reconoce el mérito y acepta la culpa

 A los jefes les encanta llevarse el mérito de los resultados exitosos de su equipo, y son los primeros de culparles también cuando no es así. Los líderes, por el contrario, saben que su éxito proviene del esfuerzo de su equipo, y mantienen sus egos a raya; reconocen el mérito de su equipo cuando triunfa, y aceptan la culpa y la responsabilidad cuando no.

 6. Practica la aceptación de riesgo

Los jefes evitan riesgos a toda costa porque tienen miedo a fracasar; les gusta jugar sobre seguro. Pero los líderes saben que los mayores éxitos provienen de tomar riesgos. Los líderes permiten y animan a sus equipos a probar cosas nuevas, y ven cada error como una oportunidad para mejorar.

7. Motiva

 Los jefes motivan con el miedo. Los líderes, por contra, motivan viendo qué destaca en cada uno de los miembros de su equipo para sacar su máximo potencial, y esperando grandes cosas de su equipo incluso cuando ellos mismos no ven grandeza en sí. Los líderes celebran los éxitos, pequeños y grandes, porque saben que son los mayores fans de su equipo.

 Pasar de “jefe” a “líder” es un reto de desarrollo personal, pero recompensa mucho.

Si actúas como un líder, los miembros de tu equipo producirán con resultados más efectivos y duraderos y mejorarán progresivamente. Se comprometerán más con el trabajo y sus vidas serán más llenas también. De esta manera, desarrollar un líder desde un jefe es un acto de amabilidad y servicio a los demás y a uno mismo.

Conviértete en un líder y verás que tu vida es menos estresante y exponencialmente más rica y plena.

Tomado de: www.entrepreneur.com

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martes, 5 de mayo de 2015

Quiero ser líder, pero que debo hacer?

Un conocido me hizo esa pregunta hace algún tiempo, era ansioso por demostrar su puesto y escasa jerarquía porque tenía poco tiempo de graduado en aquel entonces. Mi simple respuesta en aquel entonces, sin mucho pensar fue: Lo serás cuando la gente te vea como a un líder… si debes decirles que eres el líder, entonces no lo serás.

No se mostró muy convencido, porque me hizo referencia a que los jefes de departamento y gerentes de área, si imponían sus galones y a veces los aludían para ejercer peso en sus palabras y órdenes. Le respondí, que efectivamente lo hacen, porque esos son puestos en un organigrama que muchos disfrutan de presumir, pero luego le pregunte si ante esa demostración de “autoridad”, él se sentía genuinamente motivado a seguir y cumplir con su mandato… esta vez la respuesta fue la que esperaba, dijo que no, que lo hace porque está obligado.

Compartiendo el enfoque del erudito John Maxwell, liderazgo es simple influencia, si alguien te escucha y te sigue, entonces eres su líder, y no hace falta decírselo, por eso no se puede hablar de “líder” sin seguidores. A lo cual agrego, que el seguidor incondicional y genuino, será aquel motivado e influenciado por la confianza, respeto y gratitud, quien será capaz de emprender la misión aún más allá de la presencia de líder, y es así como su visión logrará perdurar en un legado a través de sus seguidores.

Lo cual no sucede cuando esa influencia es a través del terror, amenazas o chantaje (como los antes mencionados gerentes), esos falsos lideres deben estar siempre presentes, haciendo coerción sobre a sus seguidores para lograr que se ejecuten sus órdenes, y eso no logra ningún compromiso leal hacia su visión, y apenas cae el líder, se dispersarán sus seguidores.

Debo aclarar que este concepto no implica la intención o motivo del líder, por lo tanto es correcto decir que hay y ha habido líderes con propósitos nobles como construir, amar, paz, perdonar, educar, como aquellos con intenciones aberradas, bélicas y corruptas, quienes han abusado del poder otorgado por sus seguidores.

Con base a lo anterior, para responder la pregunta de éste tópico, puedo resumir puntualmente lo siguiente:

El líder tiene la visión, el ideal y meta a la cual llegar, y los seguidores emprenden la misión por su motivación y nunca por obligación.

Un líder encuentra seguidores. Un líder excepcional crea a otros líderes.

El líder autentico escucha, observa y aprende antes de decidir o emitir juicio.

El líder efectivo influencia por respeto y confianza para el bienestar común.

El líder falso manipula y seduce para favorecerse a sí mismo a través de los demás.

El líder no se autoproclama, los seguidores los reconocen.

Hay que leer y aprender de liderazgo. Hay cualidades innatas, pero hay habilidades que se mejoran y expanden adquiriendo el conocimiento oportuno.

Gracias por haber llegado hasta el final, espero haber compartido con ustedes algunas ideas de valor sobre este tema, y los invito a compartir su punto de vista.

Saludos.

Nuestro agradecimiento a nuestro colaborador Claudio Stammitti 
( @claudio_stsc ),  por enviarnos tan interesante material.

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viernes, 13 de junio de 2014

Manual del Mal Empresario: Guía paso a paso.



Sería lógico pensar que las grandes empresas no cometen errores, pero no podría haber nada más lejos de la realidad. Sin importar los años que tengas de experiencia, ni los millones de dólares que tengas en el banco, todos nos seguimos equivocando.

Si intentáramos hacer una lista de las peores decisiones tomadas por las grandes marcas, nunca acabaríamos.

Lo importante en este tema es aprender algo de las fallas que cometen tus competidores, debemos ser críticos para lograr sacar algo de provecho de los tropiezos de la competencia.

Ya sabes lo que dicen: se aprende más en la derrota que en la victoria. Hemos preparado una lista de los errores que, a nuestro parecer, son los más comunes en los negocios. Son sólo unos cuantos pero creemos que son los primeros con los que te toparás al administrar una PyME, así que a continuación te presentamos el Manual del Mal Empresario. 

Paso uno: Debes ser demasiado generoso con tus empleados: En muchos lugares verás cómo consejo que cuides a tus trabajadores, que los mantengas contentos para generar gratitud y lealtad hacia tu empresa. La parte de esta historia que nadie te dice es que hay una línea muy delgada entre ser generoso y dejar que se aprovechen de ti.

No debes dar a tus empleados todo lo que te pidan, ellos deben ganárselo. Cuando un empleado se acerque a pedirte algo no se lo des pero tampoco lo descartes de inmediato, mejor trátalo como una negociación. Lleguen a un acuerdo donde ambas partes salgan beneficiadas. Esta clase de técnicas mejorarán la productividad de tu empresa, con los estímulos adecuados un trabajador puede mejorar mucho su desempeño.

Paso dos: Debes ser amigo íntimo de tus trabajadores: Cuando se trata de negocios, entre más profesionalismo mejor. En una empresa todos deben estar conscientes de que lo primero es el trabajo y las relaciones interpersonales deben ser estrictamente serias.

No se trata de negar todo tipo de interacción con las personas que trabajan para tu empresa, se trata de dejar en claro que no deben confundir amabilidad con una oportunidad para aprovecharse de ti.

Tan pronto como una persona se sienta demasiado cercana a ti, aprovechará cualquier oportunidad para pedirte favores y un trato especial.

No es malo cumplir favores (hacer feliz a tus empleados es una parte importante de tu negocio), pero llegará el momento en que tus empleados ya no sólo pedirán, sino que te exigirán que les des más. Así que cuida mucho el modo en que te relacionas con ellos.

Paso tres: Debes ser muy presumido: A todos nos agrada que las cosas nos salgan bien, ser el centro de atención y hablar cómo nos va. Pero debes tener cuidado, hablar de más puede dañar tu imagen.

Cuando tratas de ayudar a alguien, dar un consejo o compartir un poco de tu éxito, encontrarás personas que pensaran que sólo eres un fanfarrón.

Las empresas que manejan sus negocios internos de manera discreta son las que obtienen mejores resultados. Tener iniciativa y ser atrevido pueden conseguirte cosas buenas, pero siempre debes tener cuidado de no ser demasiado irrespetuoso.

Al momento de hacer negocios no trates de impresionar a tus clientes presumiendo tus logros, mejor enfócate en ofrecer un buen servicio.

Paso cuatro: No Ahorres: En esta profesión siempre atravesarás por buenos y malos momentos, como en una auténtica montaña rusa. Uno de los peores errores que puedes cometer es no contar con un ahorro con el que puedas sobrevivir los tiempos difíciles.

Debes ser muy cuidadoso al gastar el dinero que ganas, no importa si por el momento las cosas van muy bien, nunca sabrás cuando enfrentarás una mala racha.

Imagina que sufres una demanda comercial muy grande y pierdes todo... ¿De qué manera podrías superar un obstáculo de esta naturaleza? Claro, con un ahorro.

Recuerda que el dinero nunca sobra y todo lo que no gastes hoy, lo podrás gastar mañana.

Paso cinco: Paga poco y pide mucho: Lo más común es que los empresarios se inclinen por contratar gente que cobra poco, el problema con pagarles poco a tus trabajadores es que no puedes esperar mucho de ellos a cambio.

Un buen empresario sabe que el talento es costoso, pero es lo que se necesita para alcanzar el éxito.

Cuando tienes a personas realmente capacitadas a tu disposición puedes pasar menos tiempo preocupándote por el desempeño de tus empleados y enfocarte en hacer crecer tu empresa.

Si contratas a una buena persona inteligente con el salario adecuado, no sólo lo alentarás a que trabaje mejor, también garantizarás que permanezcan por más tiempo contigo. Recuerda que lo más importante es saber reconocer la capacidad de tus empleados, para que ellos respondan por la empresa.

Paso seis: No hagas Publicidad: Si la gente no conoce tu marca, si no apareces en la prensa local y no cuentas con una buena campaña de publicidad, entonces estás desperdiciando muchas oportunidades de negocios. Cuando se trata de cerrar tratos, conseguir inversionistas o vender tus productos, la prensa te ayudará muchísimo.

Si las revistas, los periódicos o los blogs más famosos hablan bien de tu empresa, eso quiere decir que la gente querrá comprar tus productos.

Es algo muy sencillo, si la gente conoce tu marca pensará en ella cuando necesite alguno de los productos que ofreces.

Cuando se trata de publicidad, nunca es poco. Te darás cuenta que entre más inviertas en darte a conocer, mayor será el número de tus clientes.

Siempre hay cosas que podemos aprender de los fracasos de los demás. Cuando te equivoques o estés pasando por malos tiempos, trata de cambiar el ángulo desde donde estás viendo el problema para lograr llegar a una solución.

El peor error que cualquier persona puede cometer en los negocios es confiarse, así que mantente atento y trata siempre de aprender qué novedades hay en el mundo empresarial.


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miércoles, 30 de abril de 2014

4 Claves para saber cosas que tus empleados nunca te dirán.



Una de las cualidades del buen líder es anticipar ciertos pensamientos o sentimientos de los empleados y actuar para lograr un buen ambiente de trabajo.

¿Es necesario leer la mente para ser un buen gerente? En realidad, sólo basta un poco de observación y sentido común para detectar posibles fuentes de conflicto y neutralizarlas antes de que afecten el trabajo y el rendimiento del equipo.

Claves para saber cosas que tus empleados nunca te dirán

1.  Interésate por los problemas personales de cada uno. 

La vida personal de los empleados es importante, y afecta considerablemente su desempeño laboral.

Mostrar interés -siempre y cuando el empleado de alguna manera manifieste su deseo de que así sea- rompe cierta tensión laboral y mejora el desempeño de quienes trabajan en la empresa.

2.  No seas pesado. 

Monopolizar el tiempo y la atención del trabajador distrae del trabajo, cansa a quien es sometido a la situación y es algo que casi nadie se atreve a decir.

¿Cómo un empleado se atrevería a decir a su jefe “tengo demasiado trabajo y no puedo hablar en este momento”? Por tratarse de una situación difícil de exponer, es el líder quien debe notarla y cortar la conducta negativa.

3.  Comparte, pero con límites. 

Las conversaciones informales con los empleados, en las que se tratan temas personales, son buenas para crear vínculos, pues se encuentran aspectos en común y se le da una noción más humana a la relación jefe-empleado.

Sin embargo, compartir demasiado es contraproducente, especialmente cuando no hay suficiente trato previo para conceder ciertos grados de confianza.

Rara vez el trabajador manifestará su incomodidad con ciertas conversaciones, pero estas irán minando el terreno hasta que la insatisfacción lo lleve a irse de la empresa, buscar otro departamento o estallar.

4.  Demuestra confianza. 

Los trabajadores valoran que sus jefes les demuestren confianza y seguridad en su preparación con la asignación de tareas que representen desafíos.

Reta a tu equipo con exigencias novedosas, que representen un estímulo a la inteligencia y preparación y que demuestren que conoces el potencial de la gente bajo tu cargo.

Las respuestas serán favorables, y te ayudarán a detectar potenciales líderes y solucionadores de problemas.

De esta manera, podrás conocer y administrar mejor los talentos de cada uno.

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